6-La libreta de Topota- La lluvia amarilla que no dorada.

Llueve: llueve silencio, llueve éxodo, llueve piedras vacías, carreteras pesadas, llueven años sin recambio. Pero siempre hay paraguas para los que no se quieren mojar y casas en las que refugiarse. El silencio se hace voz, el éxodo retorno y las piedras vuelven a pesar y las carreteras se vuelven a cabalgar. Y si llueve en el mundo rural... ¡vamos a mojarnos para que crezca la vida! Que crezca en el decrecimiento, en la tranquilidad y la alegría. Así es que pongámonos manos a la obra para que la lluvia no sea ni amarilla, ni ácida, ni dorada, ¡sea agua!

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